Preguntas Frecuentes

¿Por qué cientos de miles de personas siguen realizando estos peligrosos viajes?

Las personas nos dicen frecuentemente que no tuvieron otra opción más que realizar el mortal viaje para cruzar el mar y llegar a Europa. Nos dicen que huyen de la violencia, la guerra, la persecución y la pobreza en sus países. Independientemente de su país de origen o de sus razones para llegar a las costas de Europa, casi todas las personas rescatadas en esta zona del mar han pasado por Libia, en donde muchos de ellos han estado expuestos a niveles alarmantes de violencia y explotación.


Muchas de las personas que hemos rescatado reportan haber experimentado directamente violencia en Libia; y prácticamente todos han reportado haber sido testigos de una violencia extrema en contra de refugiados y migrantes, como palizas, violencia sexual y asesinatos. Después de la traumática experiencia que supone el abandonar sus países de origen, cruzar el Sáhara y sobrevivir en Libia, normalmente no hay forma de regresar y el peligroso viaje a través del mar es la única forma de escapar. El conflicto comenzó en abril de 2019 en Libia, incrementando significativamente el riesgo a las vidas de las personas. El bombardeo del 2 de julio de 2019 en el centro de detención de Tajoura que mató a casi 60 de los refugiados y migrantes atrapados adentro del mismo, e hirió a 70 más, es una clara muestra de que Libia no es un lugar seguro.

Muchas de las personas que hemos rescatado reportan haber experimentado directamente violencia en Libia; y prácticamente todos han sido testigos de una violencia extrema en contra de refugiados y migrantes, como palizas, violencia sexual y asesinatos. Después de la traumática experiencia que supone el abandonar sus países de origen, cruzar el Sahara y sobrevivir en Libia, normalmente no hay forma de regresar y el peligroso viaje a través del mar es la única forma de escapar.

¿Cuáles son los principales países de origen de las personas que rescatan?

En el transcurso de casi tres años de operaciones a bordo del Aquarius, rescatamos a personas de más de 35 países distintos, incluyendo a muchas del este de África y del África subsahariana, del Medio Oriente y del sur de Asia. En la mayoría de los casos, tenían necesidades de protección internacional y vulnerabilidades extra, como en el caso de los menores no acompañados, mujeres solteras, mujeres embarazadas, personas con discapacidades, personas con casos médicos graves, que habían sido víctimas de tortura, violencia sexual, tráfico de personas y naufragios.

En 2018, la mayoría de las personas rescatadas fueron hombres, un 81%, y el 19% restante eran mujeres. De todos los rescatados, 23% eran menores de 18 años.

Casi todos los resctados habían viajado por Libia. Ellos hablan a nuestros equipos sobre el abuso que sufrieron a manos de los traficantes, grupos armados y particulares. Los abusos reportados incluyen haber sido sujetos a violencia (incluyendo la violencia sexual), tortura y otros malos tratos, así como explotación financiera y ltrabajos forzados.

¿Por qué MSF está realizando operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo?

Estamos respondiendo a la crisis de personas que se están ahogando en el Mediterráneo. En un movimiento sin precedentes, comenzamos nuestras operaciones de búsqueda y rescate en 2015, despúes de que la operación italiana de búsqueda y rescate, "Mare Nostrum", fuera cancelada. Desde entonces, los gobiernos europeos han desmantelado las operaciones de búsqueda y rescate, criminalizado los esfuerzos humanitarios para salvar vidas en el mar y adoptado políticas migratoriasque tienen el objetivo de contener a las personas vulnerables en Libia, a cualquier costo. Estas políticas han resultado en la muerte de miles de refugiados, migrantes y solicitantes de asilo en el mar y en Libia, mientras que los sobrevivientes permanecen atrapados en un ciclo de abusos.
Durante los primeros 6 meses de 2019, de cada 10 personas que intentaron cruzar el mar, una murió. Como organización médico humanitaria, creemos que nuestra presencia es necesaria para salvar vidas, al igual que para dar testimonio y hablar sobre el costo humano de las políticas inhumanas y el papel que juegan en el Mediterráneo. Hablar públicamente sobre lo que atestiguamos está en el centro de los valores de MSF, y es una parte fundamental de lo que hacemos en nuestros proyectos en todo el mundo. Hasta que los gobiernos europeos proporcionen alternativas legales y seguras para que las personas busquen protección en Europa, miles de personas seguirán arriesgando sus vidas, porque es su única opción.

Desde el comienzo de nuestras actividades en 2015, sabemos que las operaciones de búsqueda y rescate no son una solución, pues sólo las alternativas seguras pueden reducir las muertes en el mar, pero es la única medida concreta que puede salvar vidas y contribuir a reducir el número de muertes a corto plazo.

¿Por qué las personas siguen muriendo en el Mediterráneo?

Durante la primera mitad de 2019, 426 personas han muerto en su intento de alcanzar Europa a través del Mediterráneo Central. Estas son solo las muertes reportadas oficialmente. En realidad no tenemos idea de cuántos botes llenos de pasajeros aterrorizados salen de Libia con dirección a Italia cada día ni cuántos de ellos se hunden sin dejar rastro alguno, antes de llegar a transitadas rutas del Mediterráneo o pedir ayuda.

Los esfuerzos de la Unión Europea por desmantelar las operaciones de búsqueda y rescate, criminalizar los esfuerzos humanitarios para salvar vidas en el mar, y la adopción de políticas migratorias que tienen como objetivo disuadir y contener a personas atrapadas y vulnerables atrapadas en Libia a cualquier costo, sólo han tenido como resultado la muerte de más personas, así como más muertes y sufrimiento en Libia, un país en conflicto. Las redes de tráfico sin escrúpulos, han sido rápidas en adaptar su modo de operar, y el viaje en mar no ha hecho más que hacerse más mortal.

Creemos que hasta que se proporcionen alternativas más seguras, las personas seguirán tomando estas peligrosas rutas y arriesgando sus vidas. La búsqueda y rescate no es una solución a la crisis, sino una medida de emergencia para mitigar el número de muertes. Por eso llamamos a la Unión Europea para que implemente un mecanismo dedicado a rescatar personas en el mar. Se debe priorizar la urgencia de proporcionar asistencia vital para salvar vidas y una asistencia humanitaria adecuada para quienes arriesgan sus vidas en búsqueda de seguridad y una mejor vida.

Muchas de estas personas vienen de países que no están en guerra, ¿por qué están realizando este viaje?

Las razones por las que las personas dejan sus países de origen son complejas, pero una vez que están en el mar a bordo de un bote inflable inseguro y sobrepoblado, todas son vulnerables y necesitan ser rescatadas y llevadas a un lugar seguro. Muchas personas no pueden nadar ni usan chalecos salvavidas.

Es una situación de vida o muerte inminente, y el riesgo de un ahogamiento masivo siempre está presente.
Las personas no realizan este viaje a la ligera, ni arriesgarían sus propias vidas y, en ocasiones, las de sus hijos, si hubiera opciones más fáciles disponibles para ellos. Una vez que están fuera de peligro, las personas deberían tener sus necesidades de protección y atención médica evaluadas de forma individual, independientemente de su nacionalidad u origen. Ya sea que puedan quedarse en Europa o no, todos merecen ser tratados con dignidad y humanidad.

¿Los barcos de búsqueda y rescate de las ONG’s en el Mediterráneo están animando a más personas a arriesgar sus vidas en el mar?

Es importante enfatizar, y esto es algo que ha sido evidenciado claramente una y otra vez que las personas huirán por su seguridad, independientemente de la presencia de botes civiles de búsqueda y rescate operacionales.

Durante los primeros seis meses de 2019, las personas vulnerables han intentado huir de Libia en números cada vez mayores; más de 8,400 lo hicieron abordo de botes inseguros en su intento de cruzar, más del 70% de ellos lo hicieron entre mayo y junio. La escasez de barcos humanitarios en el Mediterráneo Central durante este periodo debería eliminar la alegación infudada de que somos un factor de atracción. La realidad es que, incluso con menos barcos humanitarios en el mar, las personas con pocas alternativas segurirán realizando este mortal cruce por mar, independientemente de los riesgos. La diferencia ahora es que las personas tienen más probabilidades de morir en comparación con el año pasado, según la Oficina Internacional para las Migraciones (OIM).

Mientras que el ACNUR y otras organizaciones (incluyendo MSF) han pedido la evacuación humanitaria de migrantes y refugiados de Libia desde el comienzo del conflicto en Trípoli, la realidad es que, por cada persona evacuada o reasentada desde que comenzó el conflicto, al 3 de julio, casi cuatro veces más personas han sido retornadas forzosamente a Libia por la Guardia Costera de Libia.

Las organizaciones humanitarias que realizan búsqueda y rescate en el mar están salvando a miles de personas de ahogarse cada año.

La acción humanitaria no es la causa de esta crisis, sino una respuesta a la misma.

¿Por qué no regresan a las personas a Libia?

El Derecho Internacional establece claramente que las personas rescatadas en el mar deben ser llevadas al lugar seguro más cercano, y que un rescate no puede considerarse como completado hasta que esto suceda. Para los rescates que tienen lugar en aguas internacionales entre Libia, Italia y Malta, los lugares más seguros y cercanos son Italia y Malta. Libia no es considerado como un lugar seguro para el desembarco de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, como lo declaró el ACNUR y, más recientemente, lo reiteró la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR, por sus siglas en inglés) en mayo de 2019; y por el Secretario General de la ONU tras su visita a Trípoli en abril de 2019. A partir de nuestro trabajo proporcionando atención médica en los centros de detención de Libia, MSF sabe esto muy bien, pues hemos atestiguado cómo las personas están atrapadas en condiciones inhumanas, son vulnerables ante abusos y frecuentemente están atrapados en medio del fuego cruzado del conflicto actual.

Muchas de las personas que hemos rescatado relatan horribles historias de violencia, tortura, extorsión, violencia sexual y trabajos forzados en Libia, así como detenciones arbitrarias en condiciones inhumanas. Sabemos que los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo experimentan niveles alarmantes de violencia sexual y explotación en el país. Los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo no deben ser retornados a Libia bajo ninguna circunstancia.

¿Por qué MSF no desembarca a las personas rescatadas en Túnez o a otro país en el norte de África?

Un rescate en el mar no está completo hasta que todas las personas a bordo son desembarcadas en un lugar seguro. Es decir, un lugar donde termina la operación de rescate y donde la seguridad de los sobrevivientes no está amenazada, donde se cubran sus necesidades humanas básicas y desde donde se pueden realizar gestiones para el traslado de los sobrevivientes hacia su siguiente destino o destino final. Esto también toma en cuenta la protección de sus derechos fundamentales en cumplimiento del principio de no devolución.

Para poder evaluar si un lugar es seguro para el desembarco, MSF tomará en cuenta la guía del ACNUR y otras agencias de la ONU; y considerará varios criterios como:

  • Si el lugar tiene un sistema de asilo funcional.
  • La detención obligatoria de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo o el riesgo de una detención indefinida.
  • Las garantías judiciales, incluyendo la posibilidad de desafiar la detención.
  • Las condiciones de detención.
  • El riesgo de tortura y otros malos tratos, así como las amenazas a la vida.
  • El riesgo de otra transferencia o una devolución indirecta.
  • El riesgo de otras violaciones graves a los derechos humanos (como la detención arbitraria, la deportación arbitraria, etcétera).

Hasta donde sabemos, Túnez y otros países en el norte de África, no ofrecen estas salvaguardas básicas. Esto quedó ejemplificado recientemente por los pocos casos de personas rescatadas en el mar, que fueron eventualmente desembarcadas en Túnez (Sarost 5, Maridive 601). Si al Ocean Viking se le indicara desembarcar en Túnez, pediríamos garantias de que estas salvaguardas mínimas están siendo cubiertas. Si Túnez llegara a cumplir estos criterios, tanto en sus leyes como en la práctica, entonces podría considerarse un lugar seguro.

¿Las ONG’s presentes en el mar están ayudando a los traficantes?

Todos los rescates en el Mediterráneo son realizados por MSF en total cumplimiento del derecho marítimo y la convención SOLAS, y bajo la coordinación del centro de coordinación marítimo de rescate reconocido, que actualmente es el Centro de Coordinación de Rescate Conjunto de Libia (JRCC). Cada hombre, mujer y niño rescatado por MSF es recibido en el puerto por guardias fronterizos de italianos y de la Unión Europea. Sin embargo, ya que el JRCC libio tomó la responsabilidad de la coordinación de la búsqueda y rescate en aguas internacionales entre Libia e Italia, las disputas políticas sobre los puertos de desembarque se han convertido en una situación regular, dejando a los barcos que llevan a personas rescatadas varados durante semanas.

Como organización humanitaria, aclaramos que el propósito de nuestras actividades en el mar está enfocado única y exclusivamente a salvar vidas.
La razón de la existencia del modelo de negocios de los traficantes tiene que ver, en parte, con que la Unión Europea no ofrece ninguna alternativa segura ni legal a los refugiados y migrantes que buscan seguridad en Europa. Abordar esta situación sería la forma más efectiva de detener a las redes de tráfico y detener las muertes innecesarias en el mar.

¿MSF colabora con FRONTEX para abordar las actividaeds anti-tráfico?

No es papel de MSF el patrullar las aguas internacionales o investigar las redes de tráfico. Somos médicos, no policías, y estamos presentes en el Mediterráneo para salvar vidas. 

¿Los barcos de MSF rescatan a personas cerca de las costas de Libia?

El barco que operamos está ubicado en aguas internacionales, entre 24 y 40 millas náuticas de las costias de Libia, donde se presentan los números más elevados de situaciones de peligro. Como excepción y cuando se solicita o se nos autoriza, en algunas ocasiones entramos en aguas territoriales libias cuando hay un bote que se sabe que está en peligro. De hecho, en virtud de las leyes marítimas internacionales, es obligación del capitán de un buque entrar en aguas territoriales, cuando sea necesario, para prestar asistencia a personas en peligro.

Entrar a aguas territoriales libias es una situación sumamente excepcional. En 2016 se presentaron algunas ocasiones en las que MSF, con la autorización explícita de las autoridades libias e italianas relevantes, asistieron en rescates a 11.5 millas náuticas de la costa. Las leyes italianas establecen que no contestar una llamada de auxilio de un bote en peligro es una omisión de rescate, sujeta a una pena de uno a cinco años de detención.

¿MSF recibe llamadas en peligro en el mar por parte de los traficantes?

Los barcos de búsqueda y rescate no reciben alertas ni llamadas de auxilio por parte de los traficantes. Si un bote en peligro es visto por uno de nuestros barcos, informamos a las autoridades relevantes coordinando las operaciones de búsqueda y rescate que, bajo el Derecho Internacional, deciden qué barco en el área está mejor posicionado para asistir (se incluyen todos los barcos: los de la guardia costera, los de la marina, los militares, los de FRONTEX, los de ONG's y los comerciales)

¿Cómo financia MSF sus operaciones de búsqueda y rescate?


MSF es una organización médico humanitaria independiente, y nuestro financiamiento depende en su mayoría de las donaciones de particulares. Esto nos ayuda a garantizar nuestra independencia opreacional y flexibilidad para reponder rápidamente a las crisis más urgentes, incluyendo aquellas que son poco reportadas por los medios o están desatendidas. Desde junio de 2016, MSF no acepta fondos de la Unión Europea y sus Estados Miembros, en oposción a sus dañinas políticas de disuasión y continuos intentos por alejar a las personas y su sufrimiento de las costas europeas. El costo anual para operar nuestras actividades de búsqueda y rescate este año representa alrededor del 0.14% del dinero gastado en los proyectos de MSF en más de 70 países en el mundo durante 2018. Más información>>