Preguntas Frecuentes

¿Por qué cientos de miles de personas siguen realizando estos peligrosos viajes?

Las personas nos dicen frecuentemente que no tuvieron otra opción más que realizar el mortal viaje para cruzar el mar y llegar a Europa. Nos dicen que huyen de la violencia, la guerra, la persecución y la pobreza en sus países. Independientemente de su país de origen o de sus razones para llegar a las costas de Europa, casi todas las personas rescatadas en esta zona del mar han pasado por Libia, en donde muchos de ellos han estado expuestos a niveles alarmantes de violencia y explotación.

Muchas de las personas que hemos rescatado reportan haber experimentado directamente violencia en Libia; y prácticamente todos han sido testigos de una violencia extrema en contra de refugiados y migrantes, como palizas, violencia sexual y asesinatos. Después de la traumática experiencia que supone el abandonar sus países de origen, cruzar el Sahara y sobrevivir en Libia, normalmente no hay forma de regresar y el peligroso viaje a través del mar es la única forma de escapar.

¿Cuáles son los principales países de origen de las personas que rescatan?

Las personas que cruzaron el Mediterráneo y llegaron a Italia durante 2016 provenían principalmente del África subsahariana, muchos de ellos con necesidades de protección internacional. En 2015, los refugiados eritreos fueron el grupo de personas más grande que cruzó el Mediterráneo y en 2016, fueron el segundo grupo más grande. Estas personas dijeron a los integrantes de MSF que huían de la falta de libertad en esa pequeña nación africana, el reclutamiento forzado que puede durar años o décadas, los desertores que corrían el riesgo de ser detenidos, encerrados, torturados o asesinados.

Muchas personas vienen de Nigeria, Guinea, Costa de Marfil y Gambia. También había grupos numerosos de Sudán, Somalia y Bangladesh. La mayoría de las personas rescatadas eran hombres. En 2016 hubo un incremento en la cantidad de menores no acompañados o que fueron separados de sus tutores, y los equipos de MSF vieron a una gran cantidad de mujeres embarazadas (1 d cada 10 mujeres rescatadas). Algunas mujeres se encontraban en una etapa avanzada de su embarazo y varios bebés nacieron a bordo de nuestros barcos.

¿Por qué MSF está realizando operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo?

Como actores humanitarios, no podemos dar un paso atrás y mirar desde la costa cómo miles de hombres, mujeres y niños se ahogan en el mar. El número de personas que mueren intentando llegar a Europa se compara a lo que Médicos Sin Fronteras está acostumbrada a ver en zonas de guerra. El año pasado, la Organización Internacional para las Migraciones registró al menos 5,000 muertes.

El fracaso de la Unión Europea y su agencia fronteriza para reducir las muertes en el mar por medio de actividades para combatir las actividades de tráfico, combinadas con la escasez de operaciones de búsqueda y rescate a gran escala, ha implicado que MSF y otras organizaciones humanitarias, en un acto totalmente sin precedentes, se vean obligadas a intervenir para evitar más muertes. Desde que comenzamos nuestras actividades en 2015, sabemos que las operaciones de búsqueda y rescate no son una solución, pero son la única forma concreta con la que se pueden salvar vidas y contribuir a la reducción a corto plazo del número de personas que mueren.

¿Por qué las personas siguen muriendo en el Mediterráneo?

El número de personas que murieron intentando llegar a Europa cruzando el Mediterráneo llegó a un máximo histórico, pero lo que es peor es que el número real de muertes probablemente sea mucho mayor. No tenemos idea de cuántos barcos llenos de personas aterrorizadas salen de Libia rumbo a Italia cada día, y tampoco sabemos cuántos de ellos se han hundido sin rastro alguno antes de que pudieran alcanzar las zonas comerciales más transitadas del Mediterráneo o pedir ayuda.

Los esfuerzos realizados por la Unión Europea para fortalecer su control fronterizo, incrementar la militarización y enfocarse en detener a las redes de tráfico sólo han provocado que más personas se ahoguen. Las redes de traficantes sin escrúpulos han adaptado rápidamente sus formas de operar, y cruzar el mar sólo se ha vuelto aún más mortal.

Creemos que hasta que no se proporcionen alternativas más seguras, las personas seguirán arriesgando sus vidas y tomando estas peligrosas rutas. Las operaciones de búsqueda y rescate no son una solución a esta crisis, sólo son una medida de emergencia que puede mitigar el número de muertes. Por eso es que llamamos a la Unión Europea a establecer un mecanismo dedicado a rescatar a personas en el mar. En cualquier caso, el enfoque de las políticas europeas para luchar contra los traficantes, que sigue siendo una señal de la falta de vías legales y seguras, no debería prevalecer sobre la urgencia de proporcionar ayuda vital y humanitaria a quienes arriesgan sus vidas buscando seguridad y una vida mejor.

Muchas de estas personas vienen de países que no están en guerra, ¿por qué están realizando este viaje?

Las razones por las que las personas dejan sus países son complejas, pero una vez que están en el mar a bordo de un bote inflable y hacinado, todos ellos son vulnerables y necesitan ser rescatados y llevados a un lugar seguro. Muchas personas no pueden nadar y la mayoría no usa chalecos salvavidas. Es una situación de vida o muerte, y el riesgo de un ahogamiento masivo de personas siempre está presente.

Las personas no se toman este viaje a la ligera, no arriesgarían sus vidas ni las vidas de sus hijos, si hubiera otras opciones disponibles. Una vez que se encuentran lejos del peligro, deberían tener cubiertas sus necesidades médicas y de protección de forma individual, sin que esto dependa de su nacionalidad. Ya sea que puedan quedarse o no en Europa, todos merecen ser tratados con dignidad y humanidad.

¿Los barcos de búsqueda y rescate de las ONG’s en el Mediterráneo están animando a más personas a arriesgar sus vidas en el mar?

Es importante recordar que los barcos de las ONG’s no son las únicos rescatando a botes en peligro en el Mediterráneo. De acuerdo con las leyes marítimas internacionales, todos los barcos en la zona deben ayudar cuando hay un bote en peligro y esa zona del mar es una ruta comercial muy transitada. En 2016 vimos cómo los traficantes basados en Libia dependían fuertemente del Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS), que obliga legalmente a todos los barcos en el mar a ayudar a los botes en peligro y llevar a las personas a un lugar seguro. La mayoría de los rescates en 2016 fueron realizados por barcos militares, de FRONTEX y de la Guardia Costera de Italia -no por las ONG’s ni por MSF

Independientemente de que los barcos de las ONG’S realicen operaciones de rescate o no, las personas seguirán llegando en grandes números. Lo que ha hecho la presencia de los barcos de búsqueda y rescate, es aligerar la carga a los barcos comerciales que estaban luchando por realizar casi el 25% de todos los rescates en 2014. Esto llevó a la Cámara Naviera Internacional a presionar a los gobiernos europeos a hacer más para cumplir con sus obligaciones y declarando que “la dependencia constante en los barcos comerciales para que estos realicen un papel que es responsabilidad de los gobiernos no es ni aceptable ni sostenible”.

Las organizaciones humanitarias que realizan operaciones de búsqueda y rescate en el mar están salvando a cientos de miles de personas de morir ahogadas todos los años.

La acción humanitaria no es la causa de esta crisis, es una respuesta a la misma.

¿Por qué no regresan a las personas a Libia?

Libia no es un lugar seguro, así que las personas rescatadas en el mar no pueden ser enviadas allí. Los barcos de rescate están legalmente obligados a llevar a las personas rescatadas a un lugar seguro. MSF trabaja estrechamente con la Guardia Costera Italiana, bajo el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo en Roma, y ellos nos indican cuál es el puerto más seguro para desembarcar, que normalmente está en Italia.

Libia es un país fragmentado por los continuos enfrentamientos. Hay inseguridad, un colapso económico y una ruptura de la ley y el orden. Los refugiados y solicitantes de asilo no pueden recibir protección debido a la falta de un sistema de asilo funcional, al limitado papel del ACNUR y al hecho de que Libia no forma parte de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.

Casi todos los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo que conocemos en el Mediterráneo han sido expuestos a niveles alarmantes de violencia y explotación durante su estancia en Libia: secuestros, extorsiones, trabajos forzados, violencia sexual, prostitución, detenciones arbitrarias o indefinidas. Es común que veamos a mujeres embarazadas como resultado de una violación, personas con heridas relacionadas con la violencia como huesos rotos, heridas infectadas y viejas cicatrices de golpes y otro tipo de abusos. No podemos regresar a las personas a un lugar en el corren peligro.

¿Por qué MSF no desembarca a las personas rescatadas en Túnez o en Malta?

MSF no elige en dónde desembarcar, pero trabaja en estricta coordinación con el Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de la Guardia Costera Italiana, que nos indica cuál es el puerto más seguro para desembarcar.

Túnez, que aún sigue desarrollando una política integral sobre el asilo, no es una opción. Interceptar a las personas en el mar Mediterráneo y hacerles presentar una solicitud de asilo en la Unión Europea en Túnez o en otro lugar, significaría un gran cambio de políticas y probablemente restringiría el acceso que tienen los solicitantes de asilo a derechos básicos como lo son la representación legal y el derecho a la apelación.

Malta no ha ratificado las enmiendas a la convención de SAR y SOLAS realizadas en 2004 y que especifican que “la responsabilidad de proporcionar un espacio seguro recae sobre el gobierno responsable de la zona de búsqueda y rescate en la que fueron rescatados los sobrevivientes”. Basándonos en esto, los puertos de Italia son considerados como el destino más seguro para los rescates realizados en el Mediterráneo Central.

¿Las ONG’s presentes en el mar están ayudando a los traficantes?

Todos los rescates en el Mediterráneo son realizados por MSF en total conformidad con las leyes marítimas, la convención de SOLAS, así como con las leyes italianas y europeas; y son coordinadas a través de la Centro de Coordinación y Rescate Marítimo (MRCC) de la Guardia Costera Italiana en Roma, que determina cuándo y cómo MSF puede responder a ante un barco en peligro y el lugar en el que desembarcarán nuestros equipos en el mar. Todo hombre, mujer y niño rescatado por MSF es recibido en los puertos por guardias fronterizos de Italia y de la Unión Europea.

Como organización humanitaria, aclaramos que el propósito de nuestras actividades y esfuerzos en el mar se dirige exclusivamente a salvar vidas.

La razón por la existe el modelo de negocio de los traficantes se debe, en parte, a que la Unión Europea no ofrece alternativas legales y seguras para los refugiados y migrantes que están buscando un lugar seguro en Europa. Abordar esta situación sería la forma más efectiva de detener a las redes de tráfico y parar las muertes innecesarias en el mar.

¿MSF colabora con FRONTEX para realizar actividades en contra del tráfico de personas?

La vigilancia de las aguas internacionales y la investigación de las redes de tráfico no competen a MSF. Somos médicos, no policías, y estamos en el Mediterráneo para salvar vidas.

¿Los barcos de MSF rescatan a personas cerca de las costas de Libia?

Los barcos de MSF se encuentran en aguas internacionales a unas 25 millas náuticas de la costa de Libia porque esa es la zona en la que se reciben la mayoría de llamadas de auxilio. Nuestros equipos usan binoculares para buscar activamente botes en peligro, y responden a los llamados del Centro de Coordinación y Rescate Marítimo en Roma (MRCC) en caso de que haya una llamada de auxilio.

De acuerdo con lo dispuesto por las leyes marítimas internacionales, todas las operaciones de rescate en el mar se realizan bajo la coordinación de un MRCC (en este caso, el Centro de Coordinación de Rescates Marítimos de la Guardia Costera de Italia). Las leyes italianas establecen que no responder a una llamada de auxilio de un bote en peligro constituye una omisión de rescate y está sujeto a una penalización que va de uno a cinco años de detención.

Si se considera que es necesario para salvar vidas, los barcos de MSF se acercan al límite de las aguas internacionales, establecido por las leyes a 12 millas náuticas de la costa. La entrada a aguas territoriales de Libia es un evento bastante excepcional. Durante 2016, sólo se presentaron unas cuantas situaciones específicas en las que MSF realizó rescates a 11,5 millas de distancia de la costa, y se actuó con el permiso expreso de las autoridades competentes de Libia y de Italia.

¿MSF recibe llamadas de auxilio sobre botes en el mar por parte de los traficantes?

Los barcos de búsqueda y rescate de MSF no reciben alertas o llamadas de auxilio de los traficantes. Si uno de nuestros barcos se encuentra con un bote en peligro, informamos al Centro de Coordinación y Rescate Marítimo en Roma (MRCC), que es responsable de coordinar el rescate. El MRCC, que trabaja bajo las leyes internacionales, decide cuáles barcos en la zona están mejor posicionados para asistir el rescate (esto incluye a todos los barcos: a la Guardia Costera de Italia, los barcos italianos, Frontex, Eunavfor Med, ONG’s y barcos comerciales).

¿Cómo financia MSF sus operaciones de búsqueda y rescate?

En 2016, un 1,05% de nuestros fondos fueron destinados a nuestras operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo. Toda la información sobre nuestras finanzas es pública, está certificada y disponible en los sitios web de MSF. Desde junio de 2016, MSF no acepta fondos la Unión Europea y sus Estados miembros, como oposición a sus dañinas políticas de disuasión y constantes intentos por alejar a las personas y su sufrimiento lejos de las costas de Europa. Más información>>